Objetivo
Resolver la llamada con la menor fricción posible, pero sin dejar decisiones clínicas importantes fuera del registro.
Registrar siempre
- quién llama y a quién representa,
- paciente y episodio asociado,
- motivo principal,
- contexto clínico relevante,
- decisión tomada,
- indicación entregada,
- si requiere seguimiento posterior.
Resolver en 3 pasos
- Escuchar y clasificar. Distinguir si es llamada administrativa, clínica o de urgencia.
- Decidir. Teleorientar, adelantar visita, escalar a revisión médica o activar derivación/rescate.
- Dejar rastro. La llamada no termina hasta que la decisión quede trazada.
Basta con teleorientación si
- la duda es aclarable,
- no hay señal de deterioro agudo,
- el cuidador entiende y puede ejecutar la indicación,
- se deja control o seguimiento claro.
No basta con teleorientación si
- hay cambio clínico relevante,
- la información es confusa o insuficiente,
- el cuidador no puede sostener el manejo,
- hay duda razonable de rescate o reingreso.
Error que más daño hace
Resolver bien, pero no registrarlo. En HODOM una llamada clínica sin trazabilidad es una decisión invisible, y lo invisible rompe continuidad.